La arquitectura funcionalista surgió de las demandas sociales, económicas y culturales de la época moderna. Se caracteriza por el uso de marcos estructurales resistentes, materiales como el cemento armado y fachadas de vidrio y metal. Arquitectos funcionalistas como Mies van der Rohe y Le Corbusier crearon obras maestras notables como el Pabellón Alemán de Barcelona y la Casa Tugendhat que aplicaron principios de orden, funcionalidad y relación entre arquitectura y tecnología.