Este documento discute los desafíos de producir alimentos para una población creciente en el contexto del cambio climático y promueve el paradigma agroecológico como una solución. Señala que la agricultura industrial ha fracasado, mientras que la agroecología es más resiliente, sostenible y puede satisfacer las necesidades alimentarias actuales y futuras de forma independiente del petróleo. Argumenta que se necesitan marcos jurídicos e institucionales para apoyar la transición hacia sistemas agroecológicos.