El documento destaca la importancia de la bioseguridad en la agricultura para responder a los retos y oportunidades del sector, incluyendo el cambio climático. La biotecnología puede contribuir a mejorar la productividad y resistencia de cultivos mediante técnicas como la ingeniería genética, pero requiere medidas de bioseguridad para prevenir riesgos ambientales y de salud. El análisis de riesgo es fundamental para gestionar de manera responsable el desarrollo e implementación de nuevas tecnologías agrícolas.