La fotografía captura imágenes permanentes mediante la acción de la luz sobre un material fotosensible. Existen dos tipos de luz: natural, que proviene del espectro visible, y artificial, creada por el hombre. El ojo humano y la cámara fotográfica comparten similitudes como la lente y el enfoque de la imagen, pero el ojo capta una visión tridimensional y con mayor percepción del color. En la fotografía existen diferentes ángulos y planos para capturar imágenes.