Los problemas del hogar, de pareja o trabajo, pueden afectar de tal manera que la hagan lucir sin ánimo, angustiada, envejecida o sin interés por la vida. En cambio hay personas que son hábiles para enfrentar adversidades y salir adelante, pues aprendieron a cuidar su salud mental y física.<br />¿Qué es salud mental? Es el equilibrio entre las funciones emocionales, biológicas y espirituales. “Es la capacidad para interactuar de manera armónica con el medio ambiente y lograr un nivel de bienestar con los demás y consigo mismo”, expresa Fabricio Delgado, representante de Ecuador, Perú, Venezuela y Colombia, ante la Asociación Mundial de Psiquiatría y director técnico del hospital psiquiátrico Lorenzo Ponce.<br />Para la psicóloga clínica Diana León, salud mental es la capacidad de manejar temores y tensiones, lograr independencia, mantener relaciones interpersonales, superar traumas y desarrollar las capacidades.<br />leftcenterPara la psiquiatra venezolana Xiorella Mazarella depende de la actitud positiva ante los obstáculos diarios. Aprender a reconocer los defectos, modificando los que se puede y fortaleciendo las virtudes. “Ser comunicativos, hablar y saber escuchar. Decir lo que nos disgusta sin esperar a que los otros lo adivinen, pero saber decirlo, sin apabullar, despreciar o herir”.<br />SUS REPERCUSIONES  <br />Mantener nuestra mente en ópticas condiciones garantiza un buen nivel de relación familiar o laboral. De lo contrario ciertas emociones como celos, envidia, amor, ira o tristeza, pueden alterar el estado de ánimo y llegar a la violencia verbal y física.<br />Pero eso no es todo, el estado de resentimiento y frustración puede pasarle factura en la aparición de una serie de enfermedades psicosomáticas (gastritis, asma, migrañas, lumbago o enfermedades crónicas).<br />“En esas personas no es posible hallar la causa orgánica pese a realizarse exámenes y tratamientos médicos. En ocasiones, los fármacos ayudan una temporada, pero luego aparece un nuevo síntoma”. <br />La frustración de no alcanzar lo anhelado, recalca Delgado, a pesar de saber que se tiene capacidad, puede terminar en crisis mental, de agotamiento, psicótica o depresiva, y desencadenar manifestaciones en el organismo. En el sistema nervioso puede provocar dolor de cabeza, mareo, vértigo, desmayo, hormigueo, parálisis muscular. En los sentidos, visión doble, afonía, sudoración, ceguera. En el sistema circulatorio, palpitaciones y taquicardia, en el respiratorio, sensación de ahogo, dolor en el pecho. En el digestivo, sequedad de boca, sensación de atragantamiento, náuseas, vómitos, estreñimiento, diarrea. En el osteomuscular,  tensión o dolor muscular, cansancio.<br />Trastornos más frecuentesDepresiónAnsiedadFobia social         Ataque de pánico<br />
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  • 1.
    Los problemas delhogar, de pareja o trabajo, pueden afectar de tal manera que la hagan lucir sin ánimo, angustiada, envejecida o sin interés por la vida. En cambio hay personas que son hábiles para enfrentar adversidades y salir adelante, pues aprendieron a cuidar su salud mental y física.<br />¿Qué es salud mental? Es el equilibrio entre las funciones emocionales, biológicas y espirituales. “Es la capacidad para interactuar de manera armónica con el medio ambiente y lograr un nivel de bienestar con los demás y consigo mismo”, expresa Fabricio Delgado, representante de Ecuador, Perú, Venezuela y Colombia, ante la Asociación Mundial de Psiquiatría y director técnico del hospital psiquiátrico Lorenzo Ponce.<br />Para la psicóloga clínica Diana León, salud mental es la capacidad de manejar temores y tensiones, lograr independencia, mantener relaciones interpersonales, superar traumas y desarrollar las capacidades.<br />leftcenterPara la psiquiatra venezolana Xiorella Mazarella depende de la actitud positiva ante los obstáculos diarios. Aprender a reconocer los defectos, modificando los que se puede y fortaleciendo las virtudes. “Ser comunicativos, hablar y saber escuchar. Decir lo que nos disgusta sin esperar a que los otros lo adivinen, pero saber decirlo, sin apabullar, despreciar o herir”.<br />SUS REPERCUSIONES <br />Mantener nuestra mente en ópticas condiciones garantiza un buen nivel de relación familiar o laboral. De lo contrario ciertas emociones como celos, envidia, amor, ira o tristeza, pueden alterar el estado de ánimo y llegar a la violencia verbal y física.<br />Pero eso no es todo, el estado de resentimiento y frustración puede pasarle factura en la aparición de una serie de enfermedades psicosomáticas (gastritis, asma, migrañas, lumbago o enfermedades crónicas).<br />“En esas personas no es posible hallar la causa orgánica pese a realizarse exámenes y tratamientos médicos. En ocasiones, los fármacos ayudan una temporada, pero luego aparece un nuevo síntoma”. <br />La frustración de no alcanzar lo anhelado, recalca Delgado, a pesar de saber que se tiene capacidad, puede terminar en crisis mental, de agotamiento, psicótica o depresiva, y desencadenar manifestaciones en el organismo. En el sistema nervioso puede provocar dolor de cabeza, mareo, vértigo, desmayo, hormigueo, parálisis muscular. En los sentidos, visión doble, afonía, sudoración, ceguera. En el sistema circulatorio, palpitaciones y taquicardia, en el respiratorio, sensación de ahogo, dolor en el pecho. En el digestivo, sequedad de boca, sensación de atragantamiento, náuseas, vómitos, estreñimiento, diarrea. En el osteomuscular, tensión o dolor muscular, cansancio.<br />Trastornos más frecuentesDepresiónAnsiedadFobia social Ataque de pánico<br />