La soledad puede acortar la vida y afectar negativamente la salud de las personas. Las personas mayores que viven solas enfrentan un mayor riesgo de muerte que aquellos con compañía. La soledad también puede debilitar el sistema inmunológico y provocar inflamaciones crónicas que conducen a enfermedades. Por el contrario, las personas que mantienen redes sociales activas experimentan menores niveles de estrés, mejor bienestar emocional y físico, y mayores probabilidades de sobrevivir a enfermedades