El microscopio permite observar objetos demasiado pequeños para ser vistos a simple vista. Existen varios tipos como el microscopio óptico, que contiene lentes que obtienen una imagen aumentada, y el microscopio electrónico, que utiliza un haz de electrones. El microscopio está formado por partes ópticas, mecánicas e iluminación, que trabajan juntas para ampliar la imagen y permitir su observación.