El documento presenta una serie de auditorías realizadas a Aerolíneas Argentinas y sus filiales desde 2008, destacando la intervención del Estado tras su rescate y expropiación. A pesar de ciertos incrementos en ingresos, la empresa ha operado con pérdidas significativas y ha enfrentado retos estructurales, con un déficit que aumenta en rutas competidas. La situación financiera muestra que la compañía, aunque ha modernizado su flota, continúa siendo deficitaria, lo que subraya problemas persistentes en su operatividad y gestión.