El caballero medieval era un guerrero a caballo que servía a un señor feudal a cambio de tierras. Normalmente provenía de la nobleza y era entrenado como paje y escudero antes de ser nombrado caballero en una ceremonia donde juraba ser valiente, leal y proteger a los débiles. Un caballero también debía seguir el decálogo de un buen caballero que incluía creer en la iglesia, protegerla, defender a los débiles y luchar por la justicia.