Los antiguos egipcios, sumerios, griegos y chinos observaban los cielos y desarrollaron calendarios basados en los movimientos del Sol y la Luna. Los egipcios crearon un calendario de 365 días dividido en tres estaciones de cuatro meses cada una. Los griegos comenzaron a estudiar los movimientos planetarios y desarrollaron las primeras teorías sobre el sistema solar. Los chinos consideraban el universo como una naranja colgando de la estrella polar y dividieron los cielos en 28 casas con 284 constelaciones.