La higiene industrial es crucial para prevenir enfermedades laborales y mejorar la vida laboral, impulsando competitividad y productividad en las empresas. Su implementación implica identificar, medir y evaluar riesgos asociados a contaminantes en el trabajo, garantizando condiciones seguras para los trabajadores. Aunque ha habido avances en legislaciones y regulaciones, aún persisten desafíos en la protección de la salud laboral.