El documento detalla un proceso para la selección y evaluación de conceptos de nuevos productos, destacando la importancia de establecer objetivos claros y un riguroso proceso de selección que no excluya ideas potencialmente interesantes. Se mencionan métodos como matrices de tamizado y criterios de evaluación que incluyen comerciabilidad y potencial de crecimiento. Finalmente, se describe la prueba de concepto como una fase crítica para evaluar la aceptación del nuevo producto en el mercado.