El documento resume los principales estilos artísticos del siglo XIX en Europa, incluyendo el neoclasicismo, el romanticismo, el realismo e impresionismo. El neoclasicismo se caracterizó por un retorno a las formas clásicas griegas y romanas, especialmente en la arquitectura monumental y la escultura de mármol. El romanticismo se inspiró en la Edad Media y enfatizó temas emocionales como el amor y la naturaleza. El realismo reflejó las difíciles condiciones de vida de los trabajadores