Este documento describe cómo el uso prolongado de equipo de protección personal (EPP) como mascarillas y respiradores puede causar daños en la piel como irritación, ardor y picazón. Recomienda aplicar películas protectoras cutáneas antes de usar EPP para prevenir estas lesiones y mantener la integridad de la piel como primera línea de defensa contra patógenos. También enfatiza la importancia de usar correctamente el EPP y realizar pruebas de ajuste regularmente.