La piel actúa como barrera protectora del cuerpo frente a agresiones externas. Las úlceras por presión son lesiones de la piel causadas por presión prolongada que pueden comprometer tejidos subyacentes. Su prevención requiere evaluar factores individuales y del entorno, mantener la piel limpia y seca, eliminar presiones, asegurar buena nutrición y realizar cambios de posición.