El documento clasifica las sustancias psicoactivas en estimulantes, depresoras y alucinógenas. Explica los efectos físicos de cada tipo, como el café y la cocaína causan excitación mientras el alcohol y los sedantes causan depresión. También recomienda tres formas de prevenir el consumo: concientizar a los jóvenes sobre los daños a la salud, brindar apoyo psicológico a quienes consumen y campañas de la sociedad y el gobierno.