Caro Quintero le pidió al presidente Peña Nieto no ceder al ánimo de venganza de Estados Unidos y extraditarlo, argumentando que ya pagó por sus crímenes los casi 30 años en prisión. En cartas, Caro Quintero, prófugo desde noviembre, le dice a las autoridades mexicanas que lo persiguen que lo que debía pagar ya lo hizo y pide paz.