La propaganda nazi buscaba influir en la opinión pública alemana a través de los medios de comunicación bajo el control de Joseph Goebbels. Se centraba en demonizar enemigos como los judíos y comunistas, mientras promovía valores nazis como el liderazgo de Hitler. Goebbels estableció 11 principios como la simplificación, exageración y unanimidad para maximizar el impacto de la propaganda a través de carteles, libros, radio y cine.