El documento propone fomentar la equidad de género y los derechos humanos como base para una sociedad justa, resaltando la alta violencia contra la mujer en Santa Marta. La propuesta aboga por una mayor inclusión de los jóvenes y la tercera edad en las políticas públicas, enfatizando en la educación como herramienta clave para mejorar sus condiciones de vida. Además, se busca revalorizar a la infancia y adolescencia dentro de la política, comprometidos en transformar situaciones adversas para la construcción de un futuro más equitativo.