El Test de Ruffier-Dickson mide la resistencia aeróbica-anaeróbica y capacidad de recuperación cardíaca mediante la realización de 30 sentadillas en 45 segundos. Se mide la frecuencia cardíaca antes, inmediatamente después y un minuto después para calcular el coeficiente HSTI y categorizar el rendimiento físico entre excelente y malo. Es importante seguir el protocolo correctamente, incluyendo calentamiento, técnica idéntica y condiciones similares entre la prueba inicial y posterior.