Ser Humano es SER
Misericordioso:
La espiritualidad cristiana no puede tener causas distintas que las de la
COMPASIÓN - MISERICORDIA.

La vida y la práctica de Jesús nos invitan a descubrir, pensar, vivir la
Misericordia.




El Proyecto, la Humanidad que salió del corazón de Dios era humana,
con corazón “Vio Dios cuanto había hecho y todo estaba muy bien” Gen.
1,31.
La ambigüedad de la Condición Humana

Las páginas sagradas evidencian la realidad humana:




 Adán y Eva quieren ser dioses Gen 3,5.
 Caín rechaza a su hermano Gen 4,8.
 “Viendo Dios que la maldad del hombre cundía en la tierra y que todos los
pensamientos que ideaba en su corazón eran puro mal, le pesó haber hecho
al hombre en la tierra” Gen 6,5-6.
 “La tierra se llenó de violencia” Gen 6,11
ANTIGUO TESTAMENTO
    Primero   el   castigo:
responder a la violencia con
violencia:

 “Con dolor parirás tus hijos” Gen
3,16.
 “Con el sudor de tu rostro comerás
el pan” Gen 3,19.
 “Vagabundo y errante serás en la
tierra” Gen 4,12
 “La tierra está llena de violencia
por culpa de ellos. Por eso, he aquí
que voy a exterminarlos de la tierra”
Gen 6,13.
 La violencia no cuadra con el buen Dios, su corazón
maternal sufre con el castigo: “Nunca más volveré a maldecir el
suelo por causa del hombre… ni volveré a herir a todo ser viviente como lo he
hecho” Gen 8,21. Encontramos acá todo un proceso pedagógico en
el que Dios nos va preparando para la revelación de su condición
Compasiva, Misericordiosa.




                                                Es el misterio de un
                                               Dios “arrepentido” que
                                               opta          por          la
                                               misericordia,       por    la
                                               compasión.        “porque es
                                               eterna su Misericordia” Salmo
                                               135. La Misericordia anula la
                                               miseria y la crueldad. “El
                                               Padre Celestial hace salir el sol
                                               sobre malos y buenos y llover
                                               sobre justos e injustos” Mt 5,45
                                               – Deut. 24,16 – Ez 18, 2-4 – Jer
SEMBRAR MISERICORDIA: CAMINO
      IRRENUNCIABLE HACIA LA HUMANIZACIÓN


                                               La falta de corazón nos
                                               deshumaniza.        Nos vuelve
                                               piedra, crueldad, indiferencia,
                                               insensibilidad.             Nos
                                               encogemos de hombros ante
                                               el sufrimiento de los demás.
                                               Nuestro Dios por el contrario
                                               nos dice:       “Bien vista
                                               tengo la aflicción de mi
                                               pueblo en Egipto.            He
                                               escuchado su clamor…
                                               pues        conozco         sus
                                               sufrimientos. He bajado
                                               para librarle de la mano de los
                                               egipcios…
El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí, he visto su opresión” Ex 3,7-9.
Jamás el corazón de Nuestro Dios se endurece. Yo le oiré porque soy
compasivo” Ex 22,26.
“Mi corazón está trastornado y se estremecen mis
entrañas”. “No daré curso al ardor de mi cólera… porque soy Dios y no
hombre” Oseas 11,8-9. Y a nosotros nos promete “Os daré un corazón nuevo,
quitaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne” Ez 36,
26-27. “Yo estaré con vosotros” Ex. 3,12.
Nuestro Dios espera de nosotros “No endurecerás tu corazón ni
cerrarás tu mano y le prestarás lo que necesite para
remediar su indigencia” Deut. 15, 7-8.
“Los reyes de las naciones los dominan como señores absolutos y los que
ejercen el poder sobre ellas se hacen llamar bienhechores: Entre
vosotros no se debe dar nada de esto” Mt 20, 25-26.
“Se solidario con tus bienes…
no vuelvas la cara ante ningún
pobre y Dios no apartará de ti
su casa.
Organiza tu solidaridad según
la abundancia de tus bienes.
Si tienes poco, da conforme a
ese poco, pero nunca
temas      ser     solidario
porque así te atesoras una
buena reserva para el día de la
necesidad.    La solidaridad
libra de la muerte e impide
caer en las tinieblas. Don
valioso      es         la
solidaridad” Tob. 4,7-11.


Buena es la oración con ayuno y mejor la solidaridad con justicia que la
riqueza con iniquidad. Mejor es ser solidario que atesorar oro. La
misericordia libra de la muerte y purifica de todo pecado.
Nuestro Dios espera de nosotros



                        Que liberemos al pobre que clama y al
                        huérfano que no tiene quien le ayude. Que
                        alegremos la vida de los pobres, que nos
                        revistamos de justicia. Que seamos los
                        ojos del ciego y del cojo los pies.
                        Que seamos padres de los pobres, que
                        examinemos la causa del desconocido Job
                        29, 12-16.   Que no menospreciemos su
                        derecho. Que no nos neguemos a los
                        justos deseos de los débiles. Que
                        no comamos solos nuestro pedazo de pan,
                        sino que lo compartamos con el huérfano.
                        Que en lo íntimo de nuestro ser se
                        muevan nuestras entrañas. Que
                        tengamos abiertas nuestras puertas para que
                        nadie pernocte a la intemperie Job 31, 13-22.

                        Nuestro Dios espera que los pobres,
                        mejor     los    empobrecidos   sean  un
                        cuestionamiento      a   todo intento de
                        religiosidad inmisericorde.
Dios es Misericordia, Dios habla por los
profetas.    Ellos nos recuerdan que lo
fundamental no era la letra sino el
Espíritu.       Cuando está presente el
Espíritu, sobran los reglamentos




 “No extingan el Espíritu, no desprecien las profecías; examínenlo todo
 y quédense con lo bueno” 1 Tes 5, 19-21.
  “La ley produce cólera” Rom 4,15
  “Que la ley no justifica a nadie ante Dios es cosa evidente” Gal 3, 11-12
  “La ley no puede nunca dar la perfección a los que se acercan” Heb 10,1
  “Cristo nos rescató de la maldición de la ley” Gal 3,13 de modo que
 vivamos con un Espíritu nuevo y no con la letra vieja”. Rom 7,6.
Los profetas nos invitan a construir una sociedad justa, apelando a la
Misericordia.
“Aprendan a hacer el bien, busquen lo justo, respeten los derechos del
oprimido, aboguen por la viuda” Is. 1,17.
“El Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros” Is. 25,8




“El ayuno que yo quiero es este: Desatar los lazos de maldad, dar
libertad a los quebrantados, arrancar todo yugo. Partir tu pan con el
hambriento y a los pobres sin hogar recibir en casa…” Is.58,4-7.
“Ya te he dicho lo que es bueno y lo que
             el Señor te exige:

       Que practiques la justicia
       Que seas Misericordioso
Y que camines humildemente” Miqueas
                   6,8
Jeremías pone en boca de Nuestro Dios las siguientes
  palabras conmovedoras que lo muestran como es:
 Movido por Misericordia: “Mis entrañas, mis
 entrañas! Me duelen las fibras de mi corazón; mi
     corazón se agita dentro de mí…” Jer. 4, 19
“Yo quiero amor no sacrificio,
conocimiento de Dios más que
holocaustos” Oseas 6,6.
“Seré inflexible porque venden
al justo por dinero y al pobre por un
par de sandalias. Pisan contra el
polvo de la tierra la cabeza de los
débiles y tuercen el camino de los
humildes” Amós 2, 6-7.
“Enjugará Yahvé las lágrimas
de todos los rostros y
quitará el aprobio de su
pueblo sobre toda la tierra” Is 26,8.
“Reprime tu talento y seca el llanto
de tus ojos, hay esperanza para tu
futuro” Jer 31, 16-17.
“Y enjugará toda lágrima de mis
ojos, y no había ya muerte ni
llanto, ni gritos, ni fatiga,
porque el mundo viejo ha pasado”
El caso del profeta Jonás es sintomático. Al principio no quiere seguir la voz
de Dios, pero cuando no tiene más remedio, se vuelve un hombre aferrado a la
ley, “Dios dijo y basta”. Se irrita contra el Señor porque usa la misericordia y
perdona a los ninivitas. Según Jonás, Dios debería ser fiel al reglamento.
Jonás no acepta a un Dios misericordioso, desea un Dios sin
entrañas.

En realidad Jonás se defiende a sí mismo. Cree que va a quedar como un
falso profeta, pero precisamente lo que garantiza su autenticidad
es el ejercicio de la misericordia. Ahí está actuando Dios: “No
daré curso al ardor de mi cólera, porque soy Dios, no hombre, en medio de ti soy
el Santo y no vendré con ira” Oseas 11,9.
Jonás se lamenta por el ricino
                                           que le daba sombra. Pero Dios
                                           le responde con la gran
                                           lección de su misericordia:
                                           “Tu tienes lástima de un
                                           ricino por el que nada te
                                           fatigaste. ¿Y no voy a tener
                                           lástima de Nínive, la gran
                                           ciudad, en la que hay más de
                                           ciento veinte mil personas?”
                                           Jon 4, 10-11.



El bueno de Jonás terminará dándonos la gran definición de
Nuestro Dios que se repite tantas veces en la Biblia: “Bien sabía yo que
tú eres un Dios clemente y Misericordioso, tardo a la cólera y rico en
amor que se arrepiente del mal” Jon 4,2.
“Dios       rico                     en
Misericordia”




La misericordia era extranjera en la tierra. Para conseguir vida de residente
Dios no tuvo más remedio que hacerse hombre en Cristo Jesús.
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para
alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno
socorro” Hebreos 4,16.
No tenemos derecho, ni nos conviene condenar a nadie




“Si decimos: No tenemos   pecado, nos engañamos y la verdad no está en
nosotros” 1 Jn 1,8.
Cuando nos asomamos a las primeras páginas de los Evangelios
descubrimos en la figura de un niño la presencia de la Misericordia.

“En el principio era la Misericordia y la Misericordia era Dios y Dios
era Misercordia” Jn 1,1.




María constata que Dios no
viene para la venganza sino
para  la   Misericordia “Su
Misericordia alcanza de
generación   en generación”
Luc 1, 50 “Acogió a Israel un
siervo, acordándose de su
Misericordia” Luc 1, 54.
Sed Misericordiosos como mi Padre es Misericordioso
Luc 6,36




“Misericordia quiero y no sacrificio” Mt 9,13.
En la narración de la vida de Jesús encontramos frecuentemente tres
gestos consecutivos:
“Al desembarcar vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó
a sus enfermos” Mt 14,14.
“Quien no ama no conoce a Dios, porque Dios es Misericordia” 1 Jn
4, 8.
Opción
 Misericordiosa:




“El misterio del Evangelio” “El Reino de Dios” Es para los pecadores, “No he
venido a llamar a los justos, sino a los pecadores” Mc 2,17. Es la opción
Misericordiosa de Dios.
“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”
Mt 5,7.
“Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados y yo les daré
descanso. Tomen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí que soy sencillo
y humilde de corazón y hallarán descanso para sus almas porque mi yugo es
suave y mi carga ligera” Mt 11, 28 -30.
El publicano salió del templo justificado. Aquí
radica la enseñanza fundamental de la parábola
del    fariseo   y   el   publicano.        La
autosuficiencia             impide           la
misericordia, impide la solidaridad fraterna,
impide una oración genuina. Sin misericordia
estamos fuera del Reino de Dios Luc 18, 9-14.




A la mujer adúltera Jesús le dijo lleno de Misericordia: “Tampoco yo te
condeno” Jn 8,11. “Movido a compasión le perdonó la deuda” Mt
18,27.
“En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas os precederán en el
Reino de Dios” Mt 21, 31.
“No se trata de querer llegar primero, sino de que Dios tenga
misericordia” Rom 9,16. “De que se use con nosotros su misericordia”
En Conclusión




           Tengan todos unos mismos sentimientos, sean
           compasivos,    ámense como hermanos, sean
           misericordiosos y humildes.

           No devuelvan mal por mal, ni insulto por insulto; por el
           contrario bendigan, pues han sido llamados a hereda la
           bendición” 1 Ped. 3, 8-9.
“Alá, no tengo más que un deseo en mi
Un peregrino hizo esta súplica:
vida:   concédeme la gracia de no ofenderte nunca más”. El
Todopoderoso sonriéndose, le respondió: “Eso es lo que todos piden.
Pero dime: si concediera a todos esa gracia. ¿a quién iba yo a
perdonar?”.
“Como están los ojos de los esclavos
  fijos en las manos de sus señores…
         así están nuestros ojos
       en el Señor, Dios nuestro,
       esperando su Misericordia.
Misericordia, Señor, Misericordia,
  que estamos saciados de desprecios;
       nuestra alma está saciada
    del sarcasmo de los satisfechos,
    del desprecio de los orgullosos”.
Yo pecador y obispo me confieso,
     de soñar con la Iglesia,
 vestida solamente de Evangelio
          y de sandalias;
      de creer en la Iglesia,
       a pesar de la Iglesia,
de creer en el Reino en todo caso
      caminando en Iglesia.




                                     Yo pecador y Obispo, me confieso
                                     de haber visto a Jesús de Nazareth
                                    anunciando también la Buena Nueva
                                      a los pobres de América Latina,
                                              de decirle a María:
                                        “¡Comadre nuestra, salve!”,
                                            de celebrar la sangre
                                          de los que han sido fieles;
                                           de andar de romerías.
Yo, pecador y obispo, me confieso
de abrir cada mañana la ventana del Tiempo;
de hablar como un hermano a otro hermano;
 de no perder el sueño, ni el canto, ni la risa;
      de cultivar la flor de la Esperanza
       entre las llagas del Resucitado.

    Misericordia. Amén, amén.

Proyecto compasion misericordia

  • 2.
    Ser Humano esSER Misericordioso: La espiritualidad cristiana no puede tener causas distintas que las de la COMPASIÓN - MISERICORDIA. La vida y la práctica de Jesús nos invitan a descubrir, pensar, vivir la Misericordia. El Proyecto, la Humanidad que salió del corazón de Dios era humana, con corazón “Vio Dios cuanto había hecho y todo estaba muy bien” Gen. 1,31.
  • 3.
    La ambigüedad dela Condición Humana Las páginas sagradas evidencian la realidad humana:  Adán y Eva quieren ser dioses Gen 3,5.  Caín rechaza a su hermano Gen 4,8.  “Viendo Dios que la maldad del hombre cundía en la tierra y que todos los pensamientos que ideaba en su corazón eran puro mal, le pesó haber hecho al hombre en la tierra” Gen 6,5-6.  “La tierra se llenó de violencia” Gen 6,11
  • 4.
    ANTIGUO TESTAMENTO  Primero el castigo: responder a la violencia con violencia:  “Con dolor parirás tus hijos” Gen 3,16.  “Con el sudor de tu rostro comerás el pan” Gen 3,19.  “Vagabundo y errante serás en la tierra” Gen 4,12  “La tierra está llena de violencia por culpa de ellos. Por eso, he aquí que voy a exterminarlos de la tierra” Gen 6,13.
  • 5.
     La violenciano cuadra con el buen Dios, su corazón maternal sufre con el castigo: “Nunca más volveré a maldecir el suelo por causa del hombre… ni volveré a herir a todo ser viviente como lo he hecho” Gen 8,21. Encontramos acá todo un proceso pedagógico en el que Dios nos va preparando para la revelación de su condición Compasiva, Misericordiosa.  Es el misterio de un Dios “arrepentido” que opta por la misericordia, por la compasión. “porque es eterna su Misericordia” Salmo 135. La Misericordia anula la miseria y la crueldad. “El Padre Celestial hace salir el sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos” Mt 5,45 – Deut. 24,16 – Ez 18, 2-4 – Jer
  • 6.
    SEMBRAR MISERICORDIA: CAMINO IRRENUNCIABLE HACIA LA HUMANIZACIÓN La falta de corazón nos deshumaniza. Nos vuelve piedra, crueldad, indiferencia, insensibilidad. Nos encogemos de hombros ante el sufrimiento de los demás. Nuestro Dios por el contrario nos dice: “Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto. He escuchado su clamor… pues conozco sus sufrimientos. He bajado para librarle de la mano de los egipcios… El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí, he visto su opresión” Ex 3,7-9. Jamás el corazón de Nuestro Dios se endurece. Yo le oiré porque soy compasivo” Ex 22,26.
  • 7.
    “Mi corazón estátrastornado y se estremecen mis entrañas”. “No daré curso al ardor de mi cólera… porque soy Dios y no hombre” Oseas 11,8-9. Y a nosotros nos promete “Os daré un corazón nuevo, quitaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne” Ez 36, 26-27. “Yo estaré con vosotros” Ex. 3,12.
  • 8.
    Nuestro Dios esperade nosotros “No endurecerás tu corazón ni cerrarás tu mano y le prestarás lo que necesite para remediar su indigencia” Deut. 15, 7-8. “Los reyes de las naciones los dominan como señores absolutos y los que ejercen el poder sobre ellas se hacen llamar bienhechores: Entre vosotros no se debe dar nada de esto” Mt 20, 25-26.
  • 9.
    “Se solidario contus bienes… no vuelvas la cara ante ningún pobre y Dios no apartará de ti su casa. Organiza tu solidaridad según la abundancia de tus bienes. Si tienes poco, da conforme a ese poco, pero nunca temas ser solidario porque así te atesoras una buena reserva para el día de la necesidad. La solidaridad libra de la muerte e impide caer en las tinieblas. Don valioso es la solidaridad” Tob. 4,7-11. Buena es la oración con ayuno y mejor la solidaridad con justicia que la riqueza con iniquidad. Mejor es ser solidario que atesorar oro. La misericordia libra de la muerte y purifica de todo pecado.
  • 10.
    Nuestro Dios esperade nosotros Que liberemos al pobre que clama y al huérfano que no tiene quien le ayude. Que alegremos la vida de los pobres, que nos revistamos de justicia. Que seamos los ojos del ciego y del cojo los pies. Que seamos padres de los pobres, que examinemos la causa del desconocido Job 29, 12-16. Que no menospreciemos su derecho. Que no nos neguemos a los justos deseos de los débiles. Que no comamos solos nuestro pedazo de pan, sino que lo compartamos con el huérfano. Que en lo íntimo de nuestro ser se muevan nuestras entrañas. Que tengamos abiertas nuestras puertas para que nadie pernocte a la intemperie Job 31, 13-22. Nuestro Dios espera que los pobres, mejor los empobrecidos sean un cuestionamiento a todo intento de religiosidad inmisericorde.
  • 11.
    Dios es Misericordia,Dios habla por los profetas. Ellos nos recuerdan que lo fundamental no era la letra sino el Espíritu. Cuando está presente el Espíritu, sobran los reglamentos “No extingan el Espíritu, no desprecien las profecías; examínenlo todo y quédense con lo bueno” 1 Tes 5, 19-21.  “La ley produce cólera” Rom 4,15  “Que la ley no justifica a nadie ante Dios es cosa evidente” Gal 3, 11-12  “La ley no puede nunca dar la perfección a los que se acercan” Heb 10,1  “Cristo nos rescató de la maldición de la ley” Gal 3,13 de modo que vivamos con un Espíritu nuevo y no con la letra vieja”. Rom 7,6.
  • 12.
    Los profetas nosinvitan a construir una sociedad justa, apelando a la Misericordia. “Aprendan a hacer el bien, busquen lo justo, respeten los derechos del oprimido, aboguen por la viuda” Is. 1,17. “El Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros” Is. 25,8 “El ayuno que yo quiero es este: Desatar los lazos de maldad, dar libertad a los quebrantados, arrancar todo yugo. Partir tu pan con el hambriento y a los pobres sin hogar recibir en casa…” Is.58,4-7.
  • 13.
    “Ya te hedicho lo que es bueno y lo que el Señor te exige: Que practiques la justicia Que seas Misericordioso Y que camines humildemente” Miqueas 6,8
  • 14.
    Jeremías pone enboca de Nuestro Dios las siguientes palabras conmovedoras que lo muestran como es: Movido por Misericordia: “Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las fibras de mi corazón; mi corazón se agita dentro de mí…” Jer. 4, 19
  • 15.
    “Yo quiero amorno sacrificio, conocimiento de Dios más que holocaustos” Oseas 6,6. “Seré inflexible porque venden al justo por dinero y al pobre por un par de sandalias. Pisan contra el polvo de la tierra la cabeza de los débiles y tuercen el camino de los humildes” Amós 2, 6-7. “Enjugará Yahvé las lágrimas de todos los rostros y quitará el aprobio de su pueblo sobre toda la tierra” Is 26,8. “Reprime tu talento y seca el llanto de tus ojos, hay esperanza para tu futuro” Jer 31, 16-17. “Y enjugará toda lágrima de mis ojos, y no había ya muerte ni llanto, ni gritos, ni fatiga, porque el mundo viejo ha pasado”
  • 16.
    El caso delprofeta Jonás es sintomático. Al principio no quiere seguir la voz de Dios, pero cuando no tiene más remedio, se vuelve un hombre aferrado a la ley, “Dios dijo y basta”. Se irrita contra el Señor porque usa la misericordia y perdona a los ninivitas. Según Jonás, Dios debería ser fiel al reglamento. Jonás no acepta a un Dios misericordioso, desea un Dios sin entrañas. En realidad Jonás se defiende a sí mismo. Cree que va a quedar como un falso profeta, pero precisamente lo que garantiza su autenticidad es el ejercicio de la misericordia. Ahí está actuando Dios: “No daré curso al ardor de mi cólera, porque soy Dios, no hombre, en medio de ti soy el Santo y no vendré con ira” Oseas 11,9.
  • 17.
    Jonás se lamentapor el ricino que le daba sombra. Pero Dios le responde con la gran lección de su misericordia: “Tu tienes lástima de un ricino por el que nada te fatigaste. ¿Y no voy a tener lástima de Nínive, la gran ciudad, en la que hay más de ciento veinte mil personas?” Jon 4, 10-11. El bueno de Jonás terminará dándonos la gran definición de Nuestro Dios que se repite tantas veces en la Biblia: “Bien sabía yo que tú eres un Dios clemente y Misericordioso, tardo a la cólera y rico en amor que se arrepiente del mal” Jon 4,2.
  • 18.
    “Dios rico en Misericordia” La misericordia era extranjera en la tierra. Para conseguir vida de residente Dios no tuvo más remedio que hacerse hombre en Cristo Jesús.
  • 19.
    “Acerquémonos, pues, confiadamenteal trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” Hebreos 4,16. No tenemos derecho, ni nos conviene condenar a nadie “Si decimos: No tenemos pecado, nos engañamos y la verdad no está en nosotros” 1 Jn 1,8.
  • 20.
    Cuando nos asomamosa las primeras páginas de los Evangelios descubrimos en la figura de un niño la presencia de la Misericordia. “En el principio era la Misericordia y la Misericordia era Dios y Dios era Misercordia” Jn 1,1. María constata que Dios no viene para la venganza sino para la Misericordia “Su Misericordia alcanza de generación en generación” Luc 1, 50 “Acogió a Israel un siervo, acordándose de su Misericordia” Luc 1, 54.
  • 21.
    Sed Misericordiosos comomi Padre es Misericordioso Luc 6,36 “Misericordia quiero y no sacrificio” Mt 9,13. En la narración de la vida de Jesús encontramos frecuentemente tres gestos consecutivos: “Al desembarcar vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos” Mt 14,14. “Quien no ama no conoce a Dios, porque Dios es Misericordia” 1 Jn 4, 8.
  • 22.
    Opción Misericordiosa: “El misteriodel Evangelio” “El Reino de Dios” Es para los pecadores, “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores” Mc 2,17. Es la opción Misericordiosa de Dios. “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” Mt 5,7. “Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados y yo les daré descanso. Tomen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí que soy sencillo y humilde de corazón y hallarán descanso para sus almas porque mi yugo es suave y mi carga ligera” Mt 11, 28 -30.
  • 23.
    El publicano saliódel templo justificado. Aquí radica la enseñanza fundamental de la parábola del fariseo y el publicano. La autosuficiencia impide la misericordia, impide la solidaridad fraterna, impide una oración genuina. Sin misericordia estamos fuera del Reino de Dios Luc 18, 9-14. A la mujer adúltera Jesús le dijo lleno de Misericordia: “Tampoco yo te condeno” Jn 8,11. “Movido a compasión le perdonó la deuda” Mt 18,27. “En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas os precederán en el Reino de Dios” Mt 21, 31. “No se trata de querer llegar primero, sino de que Dios tenga misericordia” Rom 9,16. “De que se use con nosotros su misericordia”
  • 24.
    En Conclusión Tengan todos unos mismos sentimientos, sean compasivos, ámense como hermanos, sean misericordiosos y humildes. No devuelvan mal por mal, ni insulto por insulto; por el contrario bendigan, pues han sido llamados a hereda la bendición” 1 Ped. 3, 8-9.
  • 25.
    “Alá, no tengomás que un deseo en mi Un peregrino hizo esta súplica: vida: concédeme la gracia de no ofenderte nunca más”. El Todopoderoso sonriéndose, le respondió: “Eso es lo que todos piden. Pero dime: si concediera a todos esa gracia. ¿a quién iba yo a perdonar?”.
  • 26.
    “Como están losojos de los esclavos fijos en las manos de sus señores… así están nuestros ojos en el Señor, Dios nuestro, esperando su Misericordia. Misericordia, Señor, Misericordia, que estamos saciados de desprecios; nuestra alma está saciada del sarcasmo de los satisfechos, del desprecio de los orgullosos”.
  • 27.
    Yo pecador yobispo me confieso, de soñar con la Iglesia, vestida solamente de Evangelio y de sandalias; de creer en la Iglesia, a pesar de la Iglesia, de creer en el Reino en todo caso caminando en Iglesia. Yo pecador y Obispo, me confieso de haber visto a Jesús de Nazareth anunciando también la Buena Nueva a los pobres de América Latina, de decirle a María: “¡Comadre nuestra, salve!”, de celebrar la sangre de los que han sido fieles; de andar de romerías.
  • 28.
    Yo, pecador yobispo, me confieso de abrir cada mañana la ventana del Tiempo; de hablar como un hermano a otro hermano; de no perder el sueño, ni el canto, ni la risa; de cultivar la flor de la Esperanza entre las llagas del Resucitado. Misericordia. Amén, amén.