El documento describe un proyecto educativo integral y sustentable, centrado en el desarrollo humano y la participación comunitaria, buscando crear un espacio donde los niños puedan aprender en armonía con sus intereses y necesidades. Plantea una visión de educación que aboga por un aprendizaje colaborativo y creativo, alejado de la competencia y centrado en el respeto por cada individuo y su entorno. Se destaca la importancia de ser reconocidos oficialmente por el sistema educativo, lo que permitirá una validación adecuada del proceso educativo y el cumplimiento de los derechos básicos de los estudiantes.