Este documento describe el modelo de "pluralismo estructurado" para los sistemas de salud en América Latina. Propone separar las funciones de los sistemas (modulación, financiamiento, articulación y prestación de servicios) en lugar de segmentarlos por grupos sociales. La modulación sería responsabilidad del ministerio de salud para establecer reglas claras, mientras que el financiamiento recaería en la seguridad social para alcanzar cobertura universal. Esto permitiría una mayor integración horizontal de la población y opciones pluralistas