La psicología comunitaria surge a finales de los años 60 como respuesta a transformaciones sociales y políticas, enfocándose en el individuo dentro de su contexto de vida cotidiana. Influenciada por diversas teorías y metodologías, busca resolver problemas y promover cambios en la estructura social. Se fundamenta en la interacción de factores económicos, políticos y sociales que configuran la experiencia comunitaria.