El Foro Mundial de Educación en Dakar, celebrado en el año 2000, evaluó el progreso de la Educación Para Todos (EPT) iniciada en 1990 y determinó que no se habían cumplido las metas planteadas, prorrogando su plazo hasta 2015. Aunque la EPT busca la educación básica para todos, su enfoque ha mostrado ser fragmentado y ha retrocedido en aspectos como la alfabetización, con un lema que se limita a reducir el analfabetismo en lugar de eliminarlo. Las diferencias en las metas entre Jomtien y Dakar, junto con el incumplimiento generalizado, reflejan un desencanto y una necesidad de repensar el paradigma educativo para abordar la realidad social y económica del siglo XXI.