La quinta generación de computadores se caracterizó por: 1) usar microcircuitos de alta integración y paralelismo emulando redes neurales; 2) tener inteligencia artificial; 3) interconectar todo tipo de dispositivos en redes integradas; y 4) integrar datos, imágenes y voz en entornos multimedia usando lenguaje natural. También se desarrolló la primera supercomputadora con procesamiento paralelo en 1982.