El autor reflexiona sobre la importancia del diplomado en comunicación social, destacando la necesidad de adaptarse a las nuevas tecnologías y principios éticos en el ejercicio del periodismo. Resalta que los comunicadores unadistas deben convertirse en profesionales multimedia capaces de manejar diversas fuentes y plataformas de información. Finalmente, el diplomado se presenta como una herramienta esencial para fomentar un periodismo de calidad y compromiso social en un contexto de transformación comunicativa.