El documento habla sobre la necesidad de un reavivamiento y una reforma bajo la guía del Espíritu Santo. Explica que el reavivamiento significa una renovación espiritual mientras que la reforma implica un cambio de ideas y prácticas. Indica que la reforma no producirá buenos frutos a menos que esté relacionada con el reavivamiento del Espíritu y que ambos deben trabajar juntos.