El trabajo práctico se centra en analizar las relaciones funcionales en una vivienda, destacando la importancia de la distribución de espacios según las necesidades fisiológicas y psicológicas de los usuarios. Se clasifica la vivienda en zonas públicas, semi públicas y privadas, y se enfatiza la necesidad de adaptar el diseño arquitectónico a las actividades básicas y secundarias que se realizan en cada área. Los estudiantes deberán desarrollar gráficos y diagramas que visualicen la organización de la vivienda y los flujos de circulación para mejorar su funcionalidad.