Este capítulo describe la esencia de la cibercultura como "lo universal sin totalidad", donde el ciberespacio permite la universalidad a través de la interconexión generalizada pero sin totalizar o imponer un único significado. Se analizan conceptos como comunidades virtuales e inteligencia colectiva, y cómo el ciberespacio surge de un verdadero movimiento social con aspiraciones de comunicación recíproca y cooperación global.