Los movimientos orogénicos se refieren al plegamiento o fractura de bloques de la corteza terrestre, mientras que los movimientos epirogénicos son ascensos y descensos lentos de las placas tectónicas. En las zonas de contacto entre placas ocurren grandes movimientos telúricos como terremotos y maremotos. El relieve de América se divide en tres partes: montañas jóvenes en el oeste, grandes llanuras en el centro debido a hundimientos e inundaciones, y mesetas