El documento describe las transformaciones urbanas de París llevadas a cabo por Napoleón III y el Barón Haussmann entre 1852 y 1870. Haussmann demolió calles estrechas y sinuosas para construir amplios bulevares, mejorar la infraestructura y embellecer la ciudad, expulsando a la clase obrera a las afueras. Este plan urbano influyó en muchas otras ciudades y tuvo tanto beneficios como consecuencias negativas como la segregación social.