El Plan Haussmann involucró la renovación urbana de París en el siglo XIX. Bajo la dirección de Baron Haussmann, se ampliaron las calles medievales estrechas para mejorar la circulación, se construyeron nuevos bulevares y parques, y se instaló una red de alcantarillado y agua potable. El objetivo era modernizar la ciudad y controlar mejor a la población, creando una ciudad dual con barrios separados para ricos y pobres.