Este documento compara dos artículos sobre mapas conceptuales y mentales. Ambos describen cómo crear estos mapas, pero se enfocan en aspectos diferentes: uno explica los elementos y procedimientos de los mapas conceptuales, mientras que el otro habla sobre las características y leyes de los mapas mentales. Ninguno tiene una conclusión explícita, aunque el autor opina que los mapas conceptuales son más útiles para temas complejos por su estructura jerárquica.