La situación de la informática en México ha mejorado significativamente en los últimos años debido a las políticas implementadas, aunque todavía falta coordinación. Si bien la política informática de 1989 tuvo éxito en el sector público, careció de instrumentos efectivos para promover el desarrollo de recursos humanos, investigación y pequeñas y medianas empresas. La apertura comercial ha tenido efectos positivos en precios y calidad de bienes informáticos, aunque la industria nacional ha tenido una difícil pero positiva reconversión. Se necesitan nuevos mecan