Los robots rastreadores tienen sensores, motores, ruedas, fuente de energía y tarjeta de control como partes básicas. Los sensores más comunes son infrarrojos que detectan la línea a seguir. La tarjeta de control contiene un microcontrolador que toma decisiones y controla los motores para mover el robot. Los rastreadores más simples usan dos sensores para detectar cuando el robot sale de la línea y girar en la dirección opuesta.