Rómulo fundó la ciudad de Roma en el año 753 a.C. en las orillas del río Tíber, después de matar a su hermano Remo en una disputa. Dividió a los habitantes de Roma en patricios y plebeyos y estableció instituciones políticas como el Senado y las tribus. Su gobierno tenía un carácter sagrado y estaba rodeado de símbolos de autoridad como el manto púrpura y el cetro.