Robín y Amanda escuchan ruidos que provienen del bosque cercano a su casa aislada. Al investigar, Robín ve a cientos de zombis saliendo del bosque y acercándose a la casa. Robín despierta a Amanda y le dice que deben irse de inmediato. Intentan escapar pero se dan cuenta que están rodeados. Se refugian en el ático para esconderse de los zombis que han invadido la casa. Pasan días en el ático sin comida ni agua hasta que finalmente mueren. Luego, comienzan a escucharse