La ruptura uterina se define como cualquier desgarro o pérdida de continuidad del útero grávido. Es una complicación poco frecuente asociada con alta morbilidad y mortalidad materna y fetal. Los factores de riesgo incluyen multiparidad, intervalos cortos entre embarazos, cirugía uterina previa y partos prolongados. El diagnóstico se basa en dolor abdominal agudo, alteraciones en la frecuencia cardiaca fetal y hemorragia vaginal. El tratamiento depende de la profundidad y extensión de la ruptura.