Los niños aprenden a comunicarse para su desarrollo personal y convivencia social a través de la lectura y escritura frecuente en actividades de la rutina diaria. Los maestros deben generar espacios para que los niños usen el lenguaje oral y escrito en situaciones reales con un propósito comunicativo. Al terminar la primaria, los niños deben lograr competencias para comprender y producir textos de manera competente.