En Colombia
   La malnutrición crónica en los primeros años de vida provoca frecuentes retrasos
    del crecimiento y afecta a la persona, tanto sanitaria como social mente durante
    toda su vida. Aunque la mejor prevención empieza en la niñez, la adopción de
    medidas para mejorar el acceso a los alimentos también sería beneficiosa para los
    adolescentes. La anemia es uno de los principales problemas de origen nutricional
    que afecta a las chicas. Prevenir embarazos precoces y mejorar el estado de
    nutrición de las niñas antes de que queden embarazadas podría reducir la
    mortalidad materna e infantil y ayudar a romper el círculo vicioso de la malnutrición
    intergeneracional. Ello requiere no sólo mejorar el acceso a alimentos nutritivos y a
    suplementos de micronutrientes, sino también, en muchos sitios, prevenir las
    infecciones. La adolescencia es un buen momento para adquirir hábitos saludables
    de alimentación y ejercicio, que pueden contribuir al bienestar físico y psicológico
    durante ese periodo, y para reducir la probabilidad de que en la edad adulta
    aparezcan enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición. Promover modos
    de vida sanos también es fundamental para atajar la rápida progresión de la
    epidemia de obesidad.
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   Muchos problemas de salud mental surgen al
    término de la infancia y principios de la
    adolescencia. El hecho de potenciar la
    sociabilidad, la capacidad para resolver
    problemas y la confianza en uno mismo
    ayuda a prevenir problemas de salud mental
    como los trastornos del comportamiento, la
    ansiedad, la depresión o los trastornos ligados
    a la comida, junto con otras conductas de
    riesgo como las ligadas a la vida sexual, el
    consumo de sustancias o las actitudes
    violentas.
Salud en jovenes

Salud en jovenes

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    La malnutrición crónica en los primeros años de vida provoca frecuentes retrasos del crecimiento y afecta a la persona, tanto sanitaria como social mente durante toda su vida. Aunque la mejor prevención empieza en la niñez, la adopción de medidas para mejorar el acceso a los alimentos también sería beneficiosa para los adolescentes. La anemia es uno de los principales problemas de origen nutricional que afecta a las chicas. Prevenir embarazos precoces y mejorar el estado de nutrición de las niñas antes de que queden embarazadas podría reducir la mortalidad materna e infantil y ayudar a romper el círculo vicioso de la malnutrición intergeneracional. Ello requiere no sólo mejorar el acceso a alimentos nutritivos y a suplementos de micronutrientes, sino también, en muchos sitios, prevenir las infecciones. La adolescencia es un buen momento para adquirir hábitos saludables de alimentación y ejercicio, que pueden contribuir al bienestar físico y psicológico durante ese periodo, y para reducir la probabilidad de que en la edad adulta aparezcan enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición. Promover modos de vida sanos también es fundamental para atajar la rápida progresión de la epidemia de obesidad. 
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    Muchos problemas de salud mental surgen al término de la infancia y principios de la adolescencia. El hecho de potenciar la sociabilidad, la capacidad para resolver problemas y la confianza en uno mismo ayuda a prevenir problemas de salud mental como los trastornos del comportamiento, la ansiedad, la depresión o los trastornos ligados a la comida, junto con otras conductas de riesgo como las ligadas a la vida sexual, el consumo de sustancias o las actitudes violentas.