El documento describe el servicio francés de alimentos y bebidas. Este estilo de servicio se originó en la Edad Media y se caracteriza por presentar los alimentos en fuentes frente al comensal para que se sirva directamente. Los meseros deben tener habilidad para preparar los alimentos en la mesa y seguir el orden correcto de los platos. Aunque es un servicio elegante y personalizado, también es lento y caro, por lo que ahora se usa principalmente en eventos formales.