Las personas con síndrome de Down suelen presentar características físicas como bajo tono muscular, tendencia a respirar por la boca, y menor desarrollo óseo facial. También tienen dificultades cognitivas como aprender en contextos específicos pero generalizar, déficit en memoria verbal a corto plazo, y conducta social dependiente del contexto. Presentan además retrasos en el lenguaje y limitaciones emocionales como reconocer y expresar sentimientos. Requieren estimulación y adaptaciones educativas individualizadas.