En la colonia, las mujeres se les negaban derechos y su rol se limitaba al trabajo doméstico y cuidado de los niños. Algunas mujeres ingresaban a conventos religiosos donde podían aprender y tener una vida más allá del hogar. Los niños se divertían jugando en las calles y plazas, mientras que los juegos de azar eran populares entre diversos grupos sociales. Las ciudades crecieron y surgieron oficios como los vendedores ambulantes para satisfacer las necesidades de la población.