La sociedad del conocimiento ya no valora el conocimiento de las personas, sino la sabiduría. El conocimiento está disponible a través de la tecnología como los celulares y computadores. Además, la innovación ya no viene solo de genios sino de la inteligencia colectiva de la comunidad. Finalmente, no se puede gestionar la cultura de una organización de forma rígida, se requiere cambiar la estructura para formar un ecosistema empresarial.