Jill Bolte Taylor, una neurocientífica, relata su experiencia tras sufrir un derrame cerebral, observando cómo sus funciones cerebrales se apagaron sucesivamente. El documento presenta un caso clínico de un joven hipertenso y fumador que sufrió un accidente cerebrovascular, destacando la relación entre el consumo de alcohol, tabaco y el aumento del riesgo cardiovascular. Se expone también la escala de Glasgow para evaluar el estado neurológico del paciente y se concluye que su condición es resultado de la hipertensión y aterosclerosis.