El metronidazol, un antibiótico del grupo de los nitroimidazoles, se introdujo en 1959 para tratar infecciones como la trichomoniasis y muestra actividad frente a bacterias anaerobias y protozoos. Su mecanismo de acción implica la reducción de su grupo nitro a un metabolito activo, que interfiere con los ácidos nucleicos y proteínas de los microorganismos, causando su muerte. Sin embargo, la resistencia al metronidazol ha aumentado en diversas especies, especialmente en Helicobacter pylori, lo que plantea un desafío en el tratamiento de infecciones.