El documento discute los posibles retos y cambios sociales de duplicar la esperanza de vida humana. Algunos de los desafíos incluyen que la edad promedio sería de 140 años para hombres y 150 para mujeres, requiriendo trabajar hasta los 100 años o más, y posiblemente causando desequilibrios generacionales y conflictos sobre la herencia y el poder entre jóvenes y ancianos. También habría que expandir la educación y el empleo para apoyar a la creciente población de ancianos.