El documento describe las tres etapas de la transición demográfica en México. La primera etapa fue caracterizada por altas tasas de mortalidad y natalidad. La segunda etapa involucró una disminución en la mortalidad y un aumento en el crecimiento de la población. Finalmente, en la tercera etapa, tanto la mortalidad como la natalidad se estabilizaron en niveles más bajos. Como resultado de estas transiciones, México ahora tiene una esperanza de vida más alta y una tasa de fecundidad más baja.