La historia de las tarjetas de sonido comenzó con las primeras tarjetas que permitían emitir sonidos básicos en las computadoras. Luego surgieron tarjetas como SoundBlaster y Gravis Ultrasound que agregaron la capacidad de reproducir música y efectos de sonido. Con el tiempo, las tarjetas incorporaron mayores funcionalidades como síntesis FM, PCM, grabación y reproducción de audio de diferentes bits, e incluso procesamiento digital de señales.